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En nuestros dedos tenemos una piel, en el contorno de la uña, que sirve para protegerla, pero en ocasiones esta piel se torna de un tono blanquecino, debido a que son ya células muertas, recibiendo el nombre entonces de cutículas.

El problema de estas durezas es poder extraerlas por nosotros mismos, ya que se debe hacer con sumo cuidado si no queremos correr el riesgo de hacernos una “escabechina” en el dedo, además de no conseguir quitarlas correctamente.

Nuestro consejo es que vayas al podólogo o a la manicura, los cuales te quitarán estas durezas de los dedos sin hacerte el más mínimo daño.

Pero si por otra parte deseas hacerlo tú mismo, la forma más adecuada es la siguiente:

Imagínate que estas cortándote las uñas con un cortauñas. Pues la operación es muy similar a la que se emplea con las cutículas y los alicates diseñados especialmente para extraerlas. Un consejo, no apures en exceso, ya que al final te quedará mal y tendrás que esperar a que vuelvan a reproducirse.

También puedes emplear algunos remedios como la limpieza con productos específicos, los cuales se dejan actuar y se deben de utilizar durante unos días.

Hay algunos remedios caseros para que estas células muertas llamadas cutículas se reduzcan y al final caigan, como el aceite de oliva, del cual se debe rellenar un vasito y sumergir los dedos afectados en él durante unos cinco minutos.

Es también bastante eficiente el gel con base de aloe vera, que es un gran hidratante, el cual, no sólo cuidará tu piel, sino que además hará que estos antiestéticos pellejitos se quiten.